sábado, 25 de agosto de 2012

Capítulo 4


Señalo a un lugar donde había muchas palomas.
-¡Kevins!, ¡vamos, corre!- le dije tirándole del brazo para ir hacia ellas. Las palomas nos miraron extrañadas y cuando vieron que nos acercábamos corriendo, salieron volando hacia la playa- No entiendo porqué nos huyen, si nosotras solo queríamos preguntarles por Louis- finjo poner cara de enfadada.
-Jo, pues ahora no respiro- dice poniendo voz de niña pequeña enfadada. Nos empezamos a reír y la gente nos miraba con cara rara, pero nos daba igual, nunca nos importaba lo que pensase los demás.
-¿Vamos a ver el tablón? A lo mejor hay algún concurso o algo- sugerí.
-Bueno, no hay nada mejor que hacer, vamos.
Nos acercamos a un corcho rodeado de madera vieja y sujetado por dos palos. Al lado había una tabla de madera con forma de flecha que lo señalaba y en el que estaba escrita la palabra “Tablón” en blanco. En el corcho había muchos papeles. Unos eran de publicidad de bares y discotecas. Luego, había un apartado en el que ponía “Concursos”. Me acerqué a ese lado del tablón y miré los papeles. Un concurso de baile, ese no es para mí, se me da mal bailar, si es que se le puede decir “bailar”. Un concurso de fotografía, hago fotos, pero no son tan buenas para ganar un concurso. ¡Un concurso de surf! Y ¡otro de dibujo!, a estos dos me apunto yo. No sé si mi prima habrá escogido alguno.
-Yo me voy a apuntar al de surf y al de dibujo, y ¿tú?-dije buscando las hojas de inscripciones.
-Yo no me voy a apuntar a nada, no tengo ningún talento…-dijo, yo me giré y la miré.
-Son solo concursos, hay muchos talentos que no salen aquí y porque no encuentres el tuyo en estas hojas, no significa que no tengas ninguno.
-Gracias, de verdad- me abraza y yo le correspondo el abrazo, sería una mala persona si no lo hiciese.
Nos separamos, empecé a buscar las hojas de inscripción. Encontré la de surf, ¡el concurso es el martes!, bueno entrenando duro estos pocos días que quedan quizás logre ganar. La edad para el concurso es entre 13 y 18 años, puedo participar. Entonces, cojo el bolígrafo que cuelga de una cuerda atada a un clavo y escribo mi nombre y apellido en la hoja. Charlotte Lewis. Después de escribirlo, busco la hoja de inscripción del de dibujo.
Había que presentar el dibujo en lienzo el viernes de la semana que viene. Pueden participar personas de todas las edades. Volví a coger el bolígrafo y apunté mi nombre y apellido. El dibujo tiene que estar relacionado con el pueblo, Soluna.
Cuando acabamos de mirar el tablón, nos sentamos en un banco cerca de este. Estaba hablando con mi prima de cosas circunstanciales cuando veo a Derek con sus amigos y novia que se estaban acercando al tablón.
-¡Eo! Llamando a Lotty a Tierra-dice Sarah.
-Perdona… ¿Ves a esos chicos que vienen hacia aquí?, bueno, ¿hacia el tablón?
-Sí, los veo, cuatro chicos y dos chicas.
-¿Ves al del pelo un poco rizado castaño con ojos azules que lleva una camiseta negra y un bañador rojo?-pregunté.
-Sí, lo veo, joder, ¿algún dato más?, me parece que con que dijeses “¿has visto al guapo ese?” ya hubiese sabido a quien te referías.
-Pues, el guapo ese-dije moviendo los dedos como si fuesen comillas- es mi vecino.
-Dios, si que está bueno, ¡yo me pensaba que sería más feo!, es decir, tu nunca aciertas con los parecidos y una por una vez, tienes razón, se parece a Harry, pero Harry está en la capital con su familia.
-¡Eh!, bueno… tienes razón, se me da fatal-dije tocándome la parte de atrás de la cabeza.
Los cuatro chicos y dos chicas se acercaron al tablón. Al cabo de un rato, se fueron de allí y como venían hacia nosotras, empezamos a hablar.
-¿Qué te vas a poner esta noche?-dije mientras empezaron a pasar por nuestro lado.
-Pues quizás me pongo…- empezó a decir Sarah, pero dejé de escucharla cuando pasó Derek por mi lado y escuché algo.
-Que gane el mejor, preciosa- me dijo en voz baja mientras pasaba por mi lado. Parece como si desconectase del mundo, como si Sarah me hubiese dejado de hablar (o yo de escucharla) y no paraban de repetirse esas palabras en mi cabeza. “Que gane el mejor”, ¿a qué se refería?, ¡Ah!, ¡el concurso!, pero… ¿cómo sabe que participo yo en el mismo que él?, es decir, ya sé que pone mi nombre y apellido, pero, Charlotte puede haber muchas y, además, el no sabe mi apellido. Lo más seguro es que, como me ha visto en la plaza, sentada cerca del tablón y mi nombre estaba escrito el último, supuso que era yo. ¿A cuál de los dos concursos se habrá apuntado que salga yo?, el de dibujo, no creo, no dijo nada de que le gustase dibujar, aunque original es. Yo creo que se ha apuntado al de surf, como me dijo que le gustaba surfear. No sé como surfea, pero si surfea bien, la llevo clara para ganarle a él.
-¿y tú?-me dijo Sarah.
-Eh…- por mi cara, creo que se dio cuenta de que no la entendía y que no la estaba escuchando.
-Joder, me haces el mismo caso que a una piedra-dijo un poco molesta.
-Perdona, es que…
-Me parece que si te vas a quedar así cada vez que veamos a “Harry 2”, esto va para largo-dijo dando un gran suspiro.
-¡No!, no es porque lo he visto, simplemente me he quedado pensando, y no es “Harry2”, tiene nombre, a demás, Harry Styles solo hay uno.
-Te has quedado pensando en él, y, si no me dices como se llama, pues algún mote tendré que ponerle.
-Se llama Derek…-no le iba a negar más lo otro, si tiene razón.
-Pues Derek te ha robado el corazón-dijo mirando al frente.
-¡NO!, Derek es mi vecino y quizás mi amigo, no lo sé, pero, ¡no me gusta!, además, tiene novia. A mí solo me gusta One Direction-dije enfadada.
- Claro, piensas en esa persona casi todo el rato, casi todo te recuerda a esa persona y niegas que te gusta. A demás, Louis, Liam y Zayn tienen novia y ¿por eso no te gustan?
-¡Exagerada! Yo no pienso todo el rato en él, ni todo me recuerda a él, ¡si nos conocimos ayer!, bueno, si es que se puede decir que nos conocimos, porque, ¡no hablamos!, si que, ¡nos conocemos desde hoy! Es imposible enamorarte de alguien tan pronto. Lo de los chicos de One Direction es diferente, los adoro y los quiero mucho, no me importa que tengan novia, yo siempre estaré ahí.
-Ahora mismo estás pensando en él. Nada es imposible y más aún si trata de amor, no te puedes imaginar la de cosas imposibles que hace el amor. ¿Enserio es diferente? A ellos los quieres aunque tienen novia y ¿a Derek no lo vas a querer porque tiene novia? No lo entiendo… ¡A demás! Derek se parece mucho a Harry y tú amas a One Direction.
-¡Qué no le quiero y punto!-dije sin saber que decir ante aquel discurso.
-Vale, vale, tranquila, no te voy a llevar más la contraria.
-Fiuu-dije quitándome el sudor de la frente, ¿acaso estaba nerviosa?, ¿me había puesto nerviosa aquel discurso? No, no lo creo, será que hace mucho calor.
-Pero aún así lo pienso- le echo una mirada matadora y se va corriendo. Me quedé desconcertada cuando grita corriendo- ¡Me voy! ¡A las diez y media me paso a buscarte!- me mandó un beso y siguió corriendo hacia su casa. No entiendo porqué corre, pero bueno, ella es así.
Me levanté del banco, como no llevaba los cascos, no podía  escuchar música, así que empecé a andar, mirando el paisaje.
Hoy Derek me presentará a sus amigos, no sé si tengo ganas la verdad. No, no, no, mal camino amiga, ya estás pensando. Moví la cabeza hacía los dos lados muchas veces para despejarme.
Cuando llegué a casa, ya eran las ocho y media.
-¡Ya estoy aquí!-dije cerrando la puerta después de pasar y dirigiéndome a la cocina. Allí estaba mi madre con el delantal y cocinando.
-¿Qué tal el día, cariño?-dijo mi madre.
-Bien, he ido a la casa de la prima, hemos dado una vuelta y me he apuntado en dos concursos.
-¿Y la tía?, ¿cómo está?- vaya, ya veo como se interesa por mí, por mí que me preguntó antes por preguntar.
-Bien, igual de habladora que siempre.
-A ver si voy un día a verla.
“Pues ve” pesé. Estamos de vacaciones, puede ir cuando quiera.
Subí a mi cuarto. No sabía que ponerme para la fiesta, tenía que haber escuchado a Sarah, así sabría si llevarme el bañador o no.
Bueno, ya sé que ponerme. Me pondré un bikini que la parte de arriba no tiene tirantes. Era de rayas azul oscuras y blancas. En la parte de abajo tenía dos lacitos rojos a cada lado. De ropa me pondré el vestido azul turquesa, con el que estaba dudando antes y unas chanclas negras. Y como no, el collar que llevo siempre.
Lo saqué todo del armario y lo dejé encima de la cama. Alguien llama a la puerta.
-¡Charlotte!, ¡la cena!-dijo mi padre.
-¡Ya voy!-dije.
Bajé las escaleras y cené. Cuando iba a dejar mi plato en el fregadero, les dije a mis padres.
-Esta noche me voy a la playa con Sarah, viene a tocarme a las diez y media.
-¡Vale!, no vuelvas muy tarde-dijo mi madre.
-Pero, mamá, es una fiesta… ¿a qué hora quieres que vuelva?-dije.
-¡Ven cuando quieras! Pásatelo bien, ¡es una fiesta! No quiero embarazos ehh-dijo mi padre. Dios, cómo se nota que está de vacaciones y feliz. Pero bueno, el suele ser así.
-Vale, tranquilo- no pude evitar una carcajada.
Subí a mi cuarto, cogí la ropa y me fui al baño. Me recogí el pelo en una coleta y me duché. No es que estuviese muy sucia, pero, como había sudado. Acabé de ducharme. Me sequé, me puse el bañador. Después el vestido y las chanclas. Cogí la ropa y me fui a mi cuarto. La doblé y la deje encima del baúl. A continuación, me quité la coleta y me peine el pelo frente al espejo. No sabía si hacerme algo o no. Al final decidí dejármelo suelto. Me puse el collar y cogí una mochila. ¡Esta mochila me encantaba!, era una mochila especial, si la metías en el agua, no se mojaba por dentro. Era de color negro y yo me la llevaba mucho a la playa. Metí dentro de esta mi toalla del mounstro de las galletas, un monedero, las llaves y el móvil.
Decidí subir los tops amarillos, subí el que daba la calle y después subí el que daba a la ventana de Derek, así entraba un poco de corriente en la habitación. Miré la ventana de Derek, todo apagado, no se veía nada dentro de su habitación. Me alejé de la ventana, no sabía qué hacer, así que cogí la mochila, apague la luz y bajé al salón. Ya eran las diez y veinticinco. Estará a punto de llegar. Me senté en el sofá que estaba delante del televisor. Mis padres estaban en el sofá de al lado, viendo una película en él. No le prestaba mucha atención a la película cuando sonó el timbre. Me despedí de mis padres y fui a abrir la puerta.
-¿Vamos?-dijo Sarah, llevaba un vestido de tirantas rosa claro, le asomaban las tirantas del bikini que le rodeaba el cuello. También llevaba unas chanclas del mismo color que el vestido-¡Qué guapa vas! Yo sé para quién…-cerré la puerta.
-¡Tú también más muy guapa!, yo no me he puesto guapa para nadie, ni si quiera me he puesto guapa, me he puesto un vestido de mi armario y punto. No quiero destacar ni nada de nada.-empezamos andar, dirección, la playa, la parte que estaba enfrente de la plaza.- ¿te has traído los cascos?
-Sí, los tengo en mi mochila, ¿por?-dijo poniendo cara de curiosa.
-Por si quiero desconectar un rato de la música de la playa y escuchar la mía del móvil.
-Y querrás que te los preste, ¿no?
-¡Claro!, y a ti por cierto, ¿cómo te va con tu novio de la ciudad?
-Bueno… cortamos, no nos íbamos a ver mucho en el verano y no creemos en las relaciones a distancia, si que- vi como se le borro la sonrisa de la cara y puso una mueca rara.
-No te preocupes, ya encontrarás a alguien.
-Pero, yo no quiero encontrar a alguien, yo lo quería a él… Ya no puedo hacer nada, él se ha buscado a otra…
-¡Qué cabrón! Corta contigo y en vez de estar destrozado, se busca a otra. Enserio, no te mereces a alguien así, ya encontrarás a alguien que te quiera.
-Sí, ya encontraré a algún Niall, Zayn, Louis, Liam o Harry por ahí, ellos sí parece que nos quieren mucho, ¿no ves que necesitan una cosa y nosotras tenemos esa cosa?- se pone a cantar la canción de One Thing. Esta chica no tiene remedio, pero, mejor cantando que triste. Que rápido cambia de humor, de verdad.
Llegamos a la plaza y seguimos caminando hasta llegar a la playa. Estaba iluminada con antorchas clavadas en la arena y la música se escuchaba desde la plaza. Allí se encontraba muchas personas jóvenes bailando sin parar en la arena. Aún no han dicho el tema, el tema se dice a las once, bueno, no es un tema exactamente, es como si escogiesen un juego o una actividad para hacer, molaba mucho, hacían una cada día. Buscamos un lugar donde colocarnos y dejar nuestras mochilas. Lo encontramos un poco alejado de los grandes altavoces y de las mesas que hacen de escenario. Nos sentamos cerca del agua, al lado de unos barcos que hasta por la mañana no creo que salgan al mar. Estiramos las toallas y nos sentamos un rato para observar el mar. Se veía precioso con la luna reflejándose en él.
-¡Chicos y chicas, acercaros, que vamos a decir el tema!-dijo un hombre de unos veintitrés años por el micrófono.
Nos levantamos y nos acercamos dejando las cosas allí, de vez en cuando les echábamos un ojo.
-Bueno, él tema de hoy es más relajado, como hace poco habéis acabado el curso, volveremos a la infancia, cuando éramos pequeños y salíamos a la calle a jugar. Pues hoy vamos a jugar a un juego, a “Simón dice”, pero no va a ser tan fácil, cada vez será más complicado hasta que solo gane uno. Empezaremos dentro de quince minutos, los que queráis jugar, no os mováis de aquí, los que no jugáis, alejaros del escenario.
Me giré para preguntarle a Sarah si quería jugar, pero, no la encontré, no estaba a mi lado. Empecé a buscarla, cuando alguien me tapa los ojos con sus manos, pero no de forma bruta, sino, dulcemente.
-¿Sarah?- no contestaba, toqué sus manos para quitarlas de mis ojos, pero, no me dejaba ver, seguía con sus manos en mis ojos. Intenté tirar de ellas para quitármelas de encima, pero no podía-¿Sarah? ¿Eres tú? Venga ya, ya sé que el tema de hoy era la infancia, pero, ¿nos vamos a poner a jugar cómo cuando éramos pequeñas?
Cuando éramos pequeñas, solíamos jugar mucho a este juego. Una de las dos tapaba los ojos a la otra y cuando te los destapaba, tenías que salir corriendo a pillarla. Era un juego inventado por nosotras y raro, ya que siempre hacíamos eso y era muy fácil de atraparnos, ya que no tenías gran ventaja al salir corriendo.
-Sí, soy yo y ¿por qué no?-dijo Sarah-¿preparada?
De repente me quitan las manos de los ojos. Me doy la vuelta y salgo corriendo con una gran sonrisa y los ojos cerrados. Nada más dar un paso, me choco con alguien. No sé porque no los abrí, los tenía que haber abierto. Me quedé quieta, con los ojos cerrados, la sonrisa se me borró de la cara. No sabía qué hacer. Poco a poco abro los ojos. Su cuerpo estaba a escasos centímetros del mío. Era un chico, llevaba una camiseta blanca ajustada que le marcaban los pectorales y unos pantalones negros pitillo, olía dulce. De repente me rodea con sus brazos mi espalda. Levanté poco a poco la cabeza y lo veo. Derek me estaba mirando con una gran sonrisa. Yo lo miro impactada, no sabía cómo reaccionar, cómo me pasa la mayoría de las veces que lo veo. No sé, pero, yo siempre sabía reaccionar ante todo, hasta que llegó Derek.
-Pero… ¿Cómo?…- era lo único que podía decir, estaba muy confusa.
-Te creías que era tu prima, preciosa- me dice en voz baja o quizás, me habla normal, pero con la música, no podía oírle bien.
Escapé de entre sus brazos con brutalidad y miré a mi prima, enfadada, que presenciaba la escena atentamente.
-Sí, me creía que eras mi prima, precioso- le imité- ahora, si me disculpas, voy a matar a mi prima.
Nada más decir esto, mi prima echa a correr, entre risa, con todas sus fuerzas. Yo la iba a seguir corriendo cuando Derek me coge del brazo, frenándome y acercándome a él.
-No, no la mates. Yo te tapé los ojos antes de que llegase ella. Cuando llegó y escuchó que la mencionabas, ella te siguió el juego. Él responsable de todo soy yo.
-Ya va Superman a salvar a mi prima. Pero, tranquilo, no la iba a matar. Simplemente la perseguiría y cuando la pillase, la metería dentro de un barril y lo tiraría al mar a su suerte-dije enfadada, él no pudo evitar una carcajada y me suelta. Me aparto un poco de él y lo miro.
-Tú no quieres que corra sangre, ehh. Yo que quería grabarlo y colgarlo en youtube.
-¡Idiota!-le dije- Por cierto, ¿qué querías? Y date prisa que va a empezar el juego.
-Pues como te vi, pensé en presentarte a mis amigos, ven-dijo.
No me dio tiempo a responderle. Me cogió de la mano y me llevaba entre. Él delante y yo detrás. Llegamos a las mesas de escenario. Al lado de estas se encontraba un grupo de tres chicos y dos chicas. Un chico y una chica estaban fumando. Otro chico llevaba en la mano una botella de “Vodka”.
Logré colocarme a su lado y nos acercamos a ese grupo de jóvenes, agarrados de la mano.
-¡Hola, chicos!, os presento a Charlotte-dijo Derek.
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No se si os habré dejado con un poco de intriga, pero aquí tenéis el capítulo. El siguiente quizás tarde un poco más en subirlo, pero intentaré darme la mayor prisa posible.
Muchas gracias por leer mi novela, sois de lo mejor, os quiero ♥ 

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